Avanzar en la vida suele llevarnos por caminos diferentes a lo que nosotros nos esperamos, caminos que diferencian entre el vivir y el sentir.

Tienes que sentir que has vivido cada uno de lo momentos que se han puesto delante de ti, disfrutando de cada instante, apreciando las cosas bellas de cada momento. Ya que cada vez que en nuestra vida algo se pone patas arriba, rápidamente queremos buscar una solución externa, algo que nos haga sentir efímeramente cómodos en nuestra zona de confort. Por eso cuando nuestro alrededor, el exterior, se tambalea, entra en nosotros el miedo, el colapso, la histeria y es donde aparecen las culpas y los juicios. Realmente todas ellas, son emociones mal expresadas, mal dirigidas hacía un camino que no tiene salida. Porque preferimos sumergirnos en aquello que nos a ocurrido e intentamos buscar una solución rápida, para tapar, una vez más, las señales que gritan desde el interior, que es el qué verdaderamente se esta rompiendo. Normalmente, no queremos ponernos a mirar, ni si quiera queremos aceptarlo. Ya que desconocemos todo eso que se envuelve detrás de las cosas materiales que nos ocurren. Y lo importante no es encontrar una meta, sino disfrutar el viaje. Poder abrazarte en los momentos de desamparo, esos en los que la vida te deja que caigas, para que renueves tu piel.

El miedo, ese gran temor invisible a los ojos y con una fuerza desmesurada que paraliza todo tu Ser.  El miedo es algo intangible, pero a la vez, es una forma que nace de tu interior. Es algo que no puedes luchar contra él, porque siempre ganará la batalla. Tienes que ser paciente, estar atento y saber distinguir las situaciones en las que aparece. Descubrir de qué forma se disfraza, cómo se camufla y entra en lo más profundo de ti. Conociendo tu miedo, conocerás tu mayor fuerza. Aquello que más temor te causa, será tu mayor capacidad de superación. Cuando sientas ese miedo, no te enfrentes a el, deja rendirte, abrázate a el y solo así comprenderás el por qué del miedo, el por qué de esa burbuja imaginaria, cuales son tus frenos en la vida, que es lo que no te deja avanzar. Tan simple y tan sencillo como tú quieras que sea, se esfumará y se convertirá en tu mayor aliado. Deja de vivir en el rechazo y enfadarte con esa parte tuya, sino todo lo contrario, tienes que mirarlo de frente, observarlo, ver en qué momentos te encienden las alarmas de la vida y en esos instantes, abrázate a esa parte, que también es tuya, para comenzar a caminar juntos de la mano.

Un abrazo de Luz.

 

Jessica 💜

·El Lenguaje del Alma·

 

 

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