¿Quién soy?

Muchas veces me he hecho esa pregunta sin saber realmente quien era

Soy Jessica, un alma en evolución constante para poder reencontrarse con el Ser de Luz que cada uno somos.

El comienzo de mi reencuentro.


Estos últimos años he iniciado nuevos ciclos, siendo épocas de cambios constantes en los que he comenzado a recordar quien soy.

Ha sido un tiempo para descubrir esta experiencia de vida desde muchos puntos de vista.
Siendo capaz de pasar por alto todo lo que nos ocurre para dejarse sentir lo que estas viviendo.
Porque para poder aprender y avanzar, nunca hay que dejar de escucharse a uno mismo.

Por eso, cada vez tengo mas claro que no existe un final,
sin el principio de algo nuevo por descubrir, por experimentar.

Diría que el camino ha sido difícil en muchas ocasiones, por eso he aprendido a quedarme sólo con las vivencias, con lo aprendido y con lo experimentado. He dejado de anclarme en el pasado y transformarlo como una gran lección que me lleva a ser quien soy. Porque de eso trata la vida, de vivir, lo que nos gusta y lo que nos duele, pero siempre vivir.

Todo esto antes no tenia sentido en mi, solía ver la vida como algo negativo, como una carga que pesaba en mi día a día y eso se vio reflejado en mi cuerpo. Siempre había estado enferma, triste y con una sensación repetida en los años de no encajar con los de mi alrededor.

Si miro la vista atrás, recuerdo las horas en salas de espera buscando una píldora milagrosa para poder curar mi cuerpo, pero lo que no sabía entonces, es que para poder curar mi cuerpo físico, tenía que sanar primero mi alma, darme paz aceptando todo lo vivido como experiencias únicas que me hacen ser quien soy.

Recuerdo momentos importantes en mi vida que hicieron alejarme de la realidad hasta llegar a mi olvido. Hechos que marcaron mi vida sin yo ser consciente de la transcendencia que eso implicaba. Haciéndome ocultar quien era realmente.


Mi familia siempre ha sido un pilar esencial en el aprender, en el comprender de la vida, para dar sentido a las alegrías y penas, saber el por qué de cada una de ellas y así caminar día a día. Porque todo ha sido tal y como tenia que ser, para que yo pueda comprender la realidad de mi existencia.

Gracias por estar y ser parte de lo que soy.


Hubo un momento en que mi inocencia de niña se vio quebrada, un momento en el que mi mente no logró a comprender más allá de lo que mis ojos veían y es por eso que bloquee todo recuerdo de mi infancia, para no querer aceptar y asumir la responsabilidad de aquello que se manifestaba en mi interior.
Ahora, ya sé porque tenia en la mente aquel dibujo que hice de niña, era y es, el reflejo de aquello que yo solo podía ver. Seres de Luz atrapados en el tiempo sin poder continuar su viaje de existencia. Todos los dones que cegué por miedo, por el que dirán y porque mis palabras asustaban a quienes no son capaces de ver que existe un más allá.

Y es porque no todo el mundo está preparado para saber que somos algo más que un cuerpo que enferma, envejece y muere. Y yo tengo la capacidad de viajar entre esos mundos, poder ver y escuchar todo aquello que no se ve en esta realidad.


Al fin y al cabo, solo eran vivencias que tenemos, tan solo eso, vivencias, nada más, no hay ni buenas ni malas, solo un camino del que aprender para poder avanzar y así cada uno encontrar su lugar.


El comienzo de mi reencuentro ha sido una experiencia increíble, el poder reconocer, aceptar y amar para la reconstrucción de mi Ser, saber quien soy y qué capacidades tengo.

Viviendo un reencuentro de sentir lo que es amar y ser amado.

No hay nada que haga vibrar tanto las emociones como poder encontrar esa alma gemela en esta experiencia, gracias por mostrarme el camino y acompañarme en mi día a día. Gracias a ti.

A día de hoy continúo aprendiendo de mí, llegando a ver más allá de lo que creía saber, para poder darme cuenta de cómo es esta vida y que tengo mil experiencias para seguir aprendiendo y así crear mi lugar.


Te doy las gracias por visitar mi espacio web.