Se abre mi pecho
como un astro recién nacido
que recuerda su origen.
Una grieta luminosa
desata el nudo de la noche
que llevaba dentro y, al romperse,
me devuelve la forma exacta de la vida.
Mudo la piel en silencio,
y el fuego ardiente, galopa
por el firmamento de mis venas,
dejando crines de luz
en cada zarpazo que me tocó.
Renacen las sombras
en el umbral donde lo viejo
se desprende,
siendo hoja quemada por el tiempo,
y debajo
aparece mi verdad desnuda,
temblando ante la claridad.
La emoción
que guardé durante tantas vidas
vuelve entera,
sin pedir permiso
se alza desde la sangre,
la enciende,
y me nombra con una voz
que viene del centro del mundo.
Un manto de rosas me cubre,
teñido por todo lo que callé.
Cada pétalo trae
un recuerdo que sobrevivió
a la distancia;
cada espina sostiene mi pulso
para que no me derrumbe.
El silencio, que un día fue prisión,
hoy se vuelve altar
sobre su piedra respiro,
y en su hueco late mi libertad.
Una voz me roza por dentro.
Susurra en ecos,
y esos ecos levantan montañas en mi pecho
retumban, se expanden,
vuelven convertidos en camino.
Ríos de luz corren por mi sangre;
la vida se hace presencia,
como si el amanecer se hubiera instalado
para no marcharse nunca.
La esperanza
se vuelve respiración
existir basta
para abrir la puerta.
Me desgarro en cuerpo y alma
para compartir la voz del amor.
Me abro, me entrego,
me vuelvo puente.
Siendo llama sagrada
brasa que busca el cielo.
En mis poros despierta el eco ancestral,
un canto antiguo que conoce mi nombre
y lo pronuncia con viento nuevo.
Que mi susurro alcance el fuego eterno
de la llama de quien creyó en la magia.
Que lo abrace, que lo encienda,
que le devuelva el temblor sagrado
de saberse amado.
Sigo aquí: despierta,
viva, renacida;
siempre latiendo.
Y si el miedo regresa,
lo sentiré arder
para convertir en ofrenda:
ceniza que danza.
Porque hoy mi grieta es faro,
y mi piel aprende a decir: aquí y ahora.
Siempre,
Siempre,
Siempre.
Sin excusas,
con amor

Os honramos, nos amamos
Jessica y Gorka 💜⚜️







