El pecho se abre y el alma se parte en dos cuando observamos en qué estamos permitiendo que se convierta nuestro mundo.

Claro que no somos culpables de lo que está ocurriendo, claro que no es sensato ni nada tiene sentido en la lógica racional, pero todo esto ocurre cuando surge la imposición desde anular todo aquello que no eres tú. Y es que ahora mismo, hombres y mujeres deberíamos salir a la calle a parar la atrocidad que están cometiendo con nuestras hermanas, pues no olvidemos, que todos somos almas aprendiendo a Ser humanos, aunque algunos, parece que se quedaron en épocas erradicadas por su densidad. Hoy más que nunca debemos dar voz a todas las mujeres que no se las permite tener voz, que no se las permite que tan siquiera se las vea, pues tienen tanto miedo que tan solo pueden ocultarlas. La mujer es la portadora de vida, la mujer es la fuerza y el amor constante, un pulso de equilibrio y armonía para poder sostener todo cuanto ocurra, ya que de nuestras entrañas, salen todos los seres que habitan la tierra. Las mujeres somos poderosas, tenemos sabiduría y conocimientos que van más allá del entendimiento, pues el sentir se hace uno con el corazón, cuando hemos traspasado las barreras de lo natural. Somos y seremos el pilar más fuerte que habite el planeta, derramamos lágrimas de sangre para poder dar la vida a quienes luego se apoderan de nosotras. No existe nada más doloroso que ver como anulan tus sentidos, llevándote a la más mínima de la experiencia para simplemente ser algo a esconder, tapar y ocultar. A dónde vamos a llegar si seguimos enfrentados.

El masculino y el femenino nunca fue una guerra de diferentes, si no una manipulación de intereses. Una lucha que nadie quiso comenzar y en la que todos nos hemos visto envueltos. Esto tiene que parar, esto debe terminar o la humanidad, se verá sumergida en el olvido por no saber unificar e integrar el femenino y el masculino en un mismo sentir.

Un abrazo de Luz.

 

Jessica 💜

·El Lenguaje del Alma·

 

 

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