Disfruta de quién YA ERES

Nos hemos acostumbrado tanto a crecer, sanar, aprender, evolucionar y querer llegar a algún lugar, que a veces se nos olvida algo precioso: también hemos venido a disfrutar de estar vivos.
Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites

Guardamos lágrimas en el fondo de nuestro corazón por no lastimar a los demás, por no sentirnos débiles o frágiles en la vida.