Nuestros corazones laten al compás de una energía que no deja de transformarse ya que, no hemos venido a permanecer siempre iguales.
Somos como mariposas atravesando una metamorfosis constante, dejando atrás versiones que ya cumplieron su propósito para permitir que algo nuevo pueda nacer.
Y aunque a veces el camino se vuelva incierto, hay algo dentro que sabe hacia dónde vamos. Nuestra alma reconoce este tiempo y nos invita a mirar más profundo, a descubrir la luz que siempre ha habitado en nosotros y permitirle ocupar cada vez más espacio.
Porque incluso cuando afuera parece haber oscuridad, seguimos siendo portadores de Luz.
Este viaje existencial no consiste únicamente en atravesar lo que sucede en el mundo, sino en atrevernos a entrar en nuestro propio Ser, abrazar nuestras heridas, reconocer nuestras sombras y mirar con amor aquello que durante tanto tiempo intentamos esconder.
Cada vez que elegimos la compasión, cada vez que nos perdonamos, que escuchamos al otro, que sostenemos una mano o abrimos el corazón un poco más, algo cambia.
Son pequeños actos que parecen invisibles, pero que van sembrando una nueva frecuencia en la Tierra.
Recuerda que no estás caminando solo.
Somos muchas almas atravesando este mismo tiempo, recordando juntas, sosteniéndonos mientras aprendemos a habitar una consciencia diferente.
Porque ascender es precisamente eso: volver a nuestra esencia, recuperar nuestra verdad y comprender que la transformación que esperamos ver afuera comienza latiendo dentro.
Sigamos caminando, incluso cuando no podamos ver todavía hacia dónde conduce el sendero.
Porque cada corazón que recuerda su Luz ayuda a otro corazón a recordar la suya.
No lo olvides, no te olvides.
Somos la llama viva despertando al Ser.
No lo olvides, No te olvides
Jessica y Gorka 💜⚜️








